La mejora genética juega un papel crucial en el incremento de la competitividad dentro del sector hortofrutícola. Esta disciplina científica se encarga de optimizar las características de plantas y frutas, impulsando así la calidad, resistencia y productividad de los cultivos. En este contexto, la jornada titulada “Contribución de la mejora genética a la competitividad del sector hortofrutícola” abordó diversas estrategias y avances en este campo que están transformando el panorama agrícola mundial.
Innovación en la Mejora Genética
La innovación es una constante en la mejora genética, donde se busca desarrollar variedades de plantas más resilientes a las condiciones climáticas adversas y resistentes a plagas y enfermedades. Estos avances permiten a los agricultores obtener mayores rendimientos con menos recursos, promoviendo así la sostenibilidad del sector. Durante la jornada, se presentaron casos de éxito que muestran cómo la biotecnología y la edición genética, como el CRISPR, están creando opciones viables para afrontar desafíos globales como el cambio climático y la seguridad alimentaria.
Impacto Económico en el Sector
Un aspecto destacado de esta jornada fue el análisis del impacto económico que la mejora genética tiene en el sector hortofrutícola. La implementación de nuevas variedades con mejores características no solo incrementa la productividad, sino que también abre nuevas oportunidades en mercados internacionales debido a la mejora en la calidad de los productos. Estos avances permiten, además, reducir los costos de producción al disminuir la necesidad de insumos como pesticidas y fertilizantes.
Desafíos y Oportunidades Futuras
A pesar de los significativos avances, el sector enfrenta desafíos importantes, como la aceptación social de los organismos genéticamente modificados (OGM) y la necesidad de regulaciones que impulsen la innovación sin poner en riesgo la biodiversidad. Durante la jornada, expertos discutieron las oportunidades que podrían beneficiar a pequeños agricultores a través de programas de capacitación y acceso a tecnologías genéticas, asegurando así un desarrollo inclusivo del sector.